Diseñada para ser una de las más rápidas, la pista india ya fue puesta a prueba durante la decimoséptima competencia del campeonato del mundo de Fórmula 1 y coronó a su primer rey: el bicampeón Sebastian Vettel, quien logró “el gran Chelem”, es decir, pole position, vuelta rápida, victoria y liderar toda la carrera.

El Circuito Internacional de Buddh es obra del diseñador alemán Herman Tilke, quien ha estado a cargo de una decena de trazados en todo el mundo. La nueva pista ofreció buenos momentos y augura futuras carreras más emocionantes

Buddh se ubica a unos 50 kilómetros al sureste de la capital india, Nueva Delhi, y representa una nuevo paso en la penetración de la Fórmula Uno en Asia, que ya suma ocho pruebas en 2011, igualando a Europa en número de grandes premios.

Hace diez años, todas las competencias del mundial de Fórmula 1, con excepción de Sepang se corrían en circuitos con una larga historia en el automovilismo. Hoy existe siete circuitos construidos en el siglo XXI, casi todos muy parecidos entre sí. Sin embargo, la pista de Buddh rompe con las características tradicionales de los trazados diseñados por Hermann Tilke.

La pista costó cerca de $400 millones, tiene un trazado de 5,137 metros y se caracteriza por sus abundantes desniveles y cambios de rasante. La primera parte es muy rápida al inicio, con una recta de más de un kilómetro. Pero luego lo autos deben enfrentarse a 16 curvas, 7 a la izquierda y 9 a la derecha. Tiene en total tres rectas de alta velocidad y cuatro curvas lentas.