Una vez más Eli Manning tuvo un 4to cuarto fenomenal para llevar a los Giants a la victoria una vez más sobre los Patriots de Tom Brady. El final del partido nos recordó porque estos dos equipos llegaron al Super Bowl, literalmente hasta los últimos segundos.

Los Patriots iniciaron con un traspié el partido cuando Brady lanzó un pase largo a donde no había ningún receptor, haciéndolo desde su propia zona de anotación. Los árbitros marcaron la falta y eso autmáticamente genero un “Safety” que dió 2 puntos a los Giants. Un error que hemos visto pocas veces, mucho menos en un Super Bowl o de Tom Brady. Luego una entrega del balón les dió una muy buena posición a los Giants para irse arriba del marcador 9-0.

Pero Brady no dejó caer los brazos y se fueron arriba 17-9 contando una de las series ofensivas más largas de la historia de la final con 98 yardas recorridas para marcar. Los Giants aprovecharon los goles de campo y se acercaron a 4 puntos con tan solo un cuarto para jugar, pero el momento de la noche fue para Mario Manningham y la atrapada casi imposible que realizó en el borde del campo, con los pies apenas dentro y con presión de dos jugadores de los Patriots, impresionante. Esta atrapada colocó a Manning en muy buena posición del campo para lanzar un pase a Bradshaw y dejar el marcador 21-17.

Tom Brady tomó de nuevo el balón con 58 segundos en el reloj y 4 puntos abajo, debían anotar porque un gol de campo los dejaba cortos por 1 punto, era un touchdown o nada. Lanzó 2 pases muy bien colocados pero que sus receptores no lograron conectar. Con 5 segundos en el reloj y cuarta oportunidad, Brady lanzó un “Hail Mary” directo a la zona de anotación entre una multitud de Giants y Patriots, pero ninguno de sus receptores logró atrapar el balón. Una vez más, Eli Manning había vencido a Tom Brady en un Super Bowl.

El partido será recordado por muchas cosas, pero particularmente porque Manning logró eclipsar a su propio y muy famoso hermano Payton Manning, a quien Tom Brady ya derrotó en un Super Bowl. Los Giants se quedaron con el trofeo Vince Lomardi con un buen juego ofensivo y una cobertura defensiva implacable. ¡Felicidades Giants!