Todos estabamos pendientes a la ceremonia que daría apertura a los juegos Olímpicos de Londres 2012, entre la expectativa del espectáculo, la organización y la presentación de las delegaciones, todo el mundo estaba pegado a su televisión (y literalmente buena parte del mundo ya que los primeros números indican que más de 1 billón de personas vieron la ceremonia en TV).

El encargado de darle vida al espectáculo llamado “The Isles of Wonder” fue el director inglés Danny Boyle, mejor conocido por películas como Trainspotting, The Beach o Slumdog Millionaire, por la cual ganó un Oscar, y quedó en manos de los miles de voluntarios que participaron en un espectaculo lleno de tecnología para recrear la historia completa de Inglaterra, desde sus inicios como un país campesino hasta llegar a la era de la industrialización y del desarrollo económico. Podríamos decir que el tema central de la ceremonia fue el estilo de vida inglés, el esfuerzo de su gente para llevar a ser lo que fue y es el país, una potencia global que ha permeado a todo el mundo muchas de sus costumbres e influencia cultural.

Hablando de cultura, la música fue el catalizador del mensaje, iniciando con fuertes percusiones dirigidas por una artista que esta completamente sorda que recordaban los tambores de los clanes antiguos que dominaron por siglos los territorios, pasando por danza contemporánea y terminar con música del siglo XX y XXI, escuchando canciones de los Beatles, The Clash, Eurythmics, Blur, Prodigy y con un final en manos del mismo Sir Paul McCartney.

El paso de las delegaciones es como siempre sin duda la parte más larga y hasta un poco tediosa de las ceremonias olímpicas, todos esperamos ver pasar a nuestro país con orgullo aunque luego ver desfilar a ciento de otras delegaciones puede ser más largo de lo que esperamos. Pero luego viene el cierre y probablemente el momento que todos esperan el encendido de la llama olímpica que no solo es el momento más solemne de la ceremonia de apertura, sino también el detalle mejor guardado de quién será la persona escogida de tener el honor de darle vida al fuego de los juegos. Muchos creían que podría ser David Beckham el encargado, pero a mitad de la ceremonia se le pudo observar manejando un bote por todo el río Támesis con la antorcha a bordo, por lo que se descartó que fuera el. Este mismo bote hizo su parada final en un muelle cercano al Estadio Olímpico en donde el 5 veces medallista inglés Steve Redgrave tomó la llama y la llevo directo a la ceremonia. Aquí se pensaba que sería el quien la encendería pero sorprendió al entregarla a un grupo de jóvenes atletas que al final llevaron cada uno la llama para encender un racimo de antorchas de metal que habían entrado con cada una de las delegaciones de atletas, culminando con una especie de flor de fuego.

Todo parece mostrar que estos juegos serán espectaculares, llenos de momentos inolvidables y muchos records impuestos, inclusive hoy antes de la ceremonia ya se habían roto dos en las eliminatorias de tiro con arco en manos de los defensores sur coreanos.

Bienvenidos a la fiesta más grande del deporte y que comiencen los juegos.