La cantidad de actividad de redes sociales de estas Olimpiadas está ropiendo con todos los records pero parece que no solo está rompiendo con eso. Según reportes del Comité Olímpico en Londres, la enorme actividad en Twitter ha recargado de tal manera las redes móviles que los datos de los geolocalizadores colocados en las bicicletas de los corredores de los eventos de ciclismo no están llegando a su destino. Este sistema se supone que envía información en tiempo real de la velocidad, posición, altura, etc. hacia un centro de control, el cual no logra recibir los datos debido a la congestión de las redes que utiliza.

Realmente no se puede hacer mucho, ya que a pesar que ha solicitado por algunos medios que las personas reduzcan el volumen de actividad en Twitter, no pueden llegar tan lejos como para prohibirlo. Cosas como esta dejan ver que aunque se quiera implementar la tecnología de la mejor manera siempre existirán los elementos que no podemos controlar, el comportamiento humano.